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28 ene 2019

Previa Fira Candelera 2019

Conoci lo que era la Coradella el año pasado, cuando los lectores de la revista Cuina la escogieron como el plato favorito de los catalanes en 2018.

Un plato difícil para muchos, pues se compone de casquería (corazón, sangre, hígado...). Plato típico de gente trabajadora del campo, ha pasado a ser símbolo de Molins de Rei. Hasta el punto de que este año es la estrella de la Fira de la Candelera.


En la presentación, Marc Morro (del restaurante El Taller) nos la cocinó, en el Mercat de Molins de Rei, en versión Curàmpling (dumling de Coradella), de tres formas diferentes: frito...



... al vapor...



... y a la plancha.



La verdad es que es una magnífica forma de iniciarse en la Coradella a todo aquel con más problemas.

Acto seguido, nos trasladamos a la Sala Gòtica del Palau dels Requesens, donde se hizo la presentación de los actos de la Candelera de este año.


Unos actos muy marcados por la gastronomía, pues se pretende dotar a la ciudad de un carácter gastronómico por el que está luchando.



Se destacó el hecho de ser una feria de ferias, en la que caben varias como la del vino, la más antigua de Catalunya. Este año, tendrá como D.O. invitada la D.O. Costers del Segre.



Para terminar la jornada, se entregaron unos premios a la mejor Coradella.

Como receta tradicional, la mejor fue la del restaurante El Tast.



El Pati de Molins ganó el premio a la receta innovadora, con una receta de "Vieira con Coradella y cebolla caramelizada".



Y hubo una mención especial para la receta del bar restaurante Diana.


El Tararot, fue escogido como el vino de la D.O. Costers del Segre que mejor maridaba com la Coradella, por su carácter joven y afrutado.

¡Estáis todos y todas a ir a Molins de Rei del 1 al 3 de febrero!

16 jun 2018

Arrels del Vi 2018

2018 queda como el año en que "Arrels del Vi" tiene presencia también en Barcelona.



Esta fiesta de la D.O. Empordà se ha celebrado siempre en tierras empordanesas. En Castelló d'Empúries se realiza la gran celebración. Pero han decidido traer las maravillas que hacen hasta Barcelona, para que podamos degustar unos vinos que no son habituales en restaurantes de la ciudad condal, porque parece que la calidad del local se mida por el porcentaje de "Rioja" y "Ribera del Duero" de la carta.




Un grupo generoso de bodegas, en el Palau de Mar de Barcelona, expuso sus producciones, para ser degustadas.
















La verdad es que se podía hacer una amplia degustación, de diferentes variedades y bodegas... Pero, personalmente, opté por desgustar una delicia empordanesa que me encanta: la Garnatxa de l'Empordà.

Es un vino dulce que sirve tanto para aperitivos como para acompañar postres, haciendo que esta parte del menú tenga su vino apropiado. Y la D.O. Empordà acoge a unos vinos dulces extraordinarios.

De estos maravillosos vinos, quisiera destacar a tres que me gustaron especialmente.

Uno, el "Sol i Serena" de Cellers d'en Guilla , un vino que se deja durante 3 años en damajuanas a sol y serena en un primer proceso que lo convierte en una Garnatxa ideal para el aperitivo. Después, algunos de ellos pasan a barrica, donde se convierten en un vino para postres, pasando a ser el "Garnatxa" que no pude degustar.



El segundo, el "Torre de Capmany Garnatxa" de celler Pere Guardiola, un vino que conserva una forma de hacer de generaciones y, por tanto, unos aromas y puntos que son los clásicos en la Garnatxa de l'Empordà.



Y el "Sinols Garnatxa" de Empordàlia... ¡Era pura miel!!!! Dulce néctar nada empalagoso. Era muy fresco y ligero. El que más me gustó de todas las Garnatxes que degusté.



Para acompañar los vinos, productos importantes del Empordà como las anxoves de l'Escala.


1 nov 2017

Girona Excel·lent

De las cosas buenas que se hacen en el Mercat de Mercats (y se hacen muchas), las charlas sobre gastronomía son mis preferidas.

Y si quien las hace es Pep Nogué, el conocimiento está asegurado.



Nos habló de "Girona Excel·lent", un sello agroalimentario para productos de las comarcas de Girona. Antes de tenerlo (no para siempre, sino por un tiempo determinado) los productos se tienen que someter a unas catas a ciegas para determinar la calidad y el merecimiento del sello. Esta distinción trata de defender al territorio, los productores, los orígenes de los productos y la manera de hacerlos.

Catalunya, en general, a pesar de ser un territorio pequeño, dice Nogué, tiene un cojunto de microclimas que permiten producciones diferenciadas. Y gracias a los pequeños productores, se ha pasado de producir poca variedades de queso a casi 400 diferentes. Con la cerveza, lo mismo, pues en quince años se ha pasado de cero a 100 cervezas artesanas diferentes. Ser artesano no es hacerlo todo a mano y solo. Un artesano tiene un buen elemento, una buena técnica y, óbviamente, usa maquinaria o técnica que le permita mejorar.

E hicimos unas catas de productos, maridados con la bebida adecuada.


Comenzamos con una maravillosa anchoa de l'Escala con un gusto delicado, un aroma a mar delicioso y una textura carnosa. Esto es fruto de un tiempo de curación que depende de cada anchoa y del cuidado con el que se trata al producto: se envasa a mano.

Para acompañarla, probamos una delicada sidra (Mooma) que se hace con manzana IGP Girona.


Acto seguido, vino un foie salé extraordinario. Es un foie de pato que, una vez limpio, se cura con sal, no está cocido. El gusto era muy fino, sin la presencia de gusto a hierro que tienen muchos patés. Nos encontramos ante una pieza que en boca parecía mantequilla, se fundía.

La compañera de baile fue una cerveza Marina, muy fresca, con aromas frutales y florales debidos al lúpulo.



La tercera pieza que probamos fue un queso La Balda. Un queso buenísimo de pasta blanda hecho con leche cruda de vaca. tenía un aroma de sotobosque combinado con mantequilla.

El queso vino acompañado de un Maragda, un vino blanco joven hecho con Macabeu y Garnatxa blanca. Refrescante y limpió muy bien la boca.


No querría dejar pasar una anotación que hizo Pep Nogué como advertencia: aunque el consumo de queso de asocia al vino negro, el 90% de quesos tiene que ir acompañado de vino blanco.

28 oct 2017

Degustación de Cinzano

Para celebrar los 260 años de Cinzano, la marca turinesa de vermuts hizo una cata de sus productos en el Mercat de Mercats.
Giuseppe Santamaria (brand ambassador de Cinzano) realizó un recorrido histórico para situarnos en los productos que teníamos en la mesa.



Desde su fundación en 1757, Cinzano ha vivido mucho y ha cambiado otro tanto para continuar siendo un referente en la producción de vermut. Con un sistema de elaboración muy clásico, casi artesano, los productos de la marca continúan siendo fieles a la esencia del vermut:
- Vino aromático
- Aperitivo
- Bebida alcohólica a base de botánicos, entre los que el ajenjo tiene una presencia destacada (Vermouth es una palabra alemana que significa ajenjo) . Los botánicod determinarán la diferencia entre los vermuts de cada país, pues se usan las hierbas más locales.


Catamos cuatro vermuts diferentes, dos blancos y dos rojos, y en ambas modalidades, uno clásico y uno premium.

De los vermuts rojos:
- El clásico fue el primero que se hizo. Su color es debido al caramelo, no a que se haga con vino tinto, pues a pesar que haya productores de vermut que usen vino tinto, todas las modalidades parten de vino blanco. Tiene 16º de alcohol. Su color intenso a ambar y los aromas de fruta se conjugan con una textura cremosa en boca y un retrogusto picante y amargo.
- El premium és més complex. És òptim per a la mixologia, doncs té més cos. Graduació alcohòlica de 16º. Color amarronat i aromes a fusta i fruita seca. Té una entrada dolça i un final amarg.


En cuanto a los blancos:
- El clásico tiene 15º y un fuerte aroma de hierbas y fruta. De entrada dulce, deja ir aromas a hierba fresca y cítricos.
- El premium, con 16º, es elegante y de aroma floral. Como el clásico, es de entrada dulce pero con final amargo, cosa difícil de encontrar en vermuts blancos. Su gusto es afrutado.

10 jun 2017

20 años de Turisme Garrotxa

Del 6 al 8 de junio, el Palau Moja ha sido el escenario de unas actividades destinadas a divulgar la Garrotxa (comarca interior de Catalunya). Se celebraban los 20 años de "Turisme Garrotxa".




En el acto inaugural se pudo escuchar una charla entre el cocinero y divulgador gastronómico Pep Nogué y Fina Puigdevall, cocinera y propietaria de Les Cols, restaurante con dos estrellas Michelin.





La charla giró entorno al producto. Y todo porque Puigdevall cuida mucho la materia prima con la que cocina sus platos. Este cuidado no se limita, solo, a tener unos huertos en los que cultiva parte de lo que consume sino que, también, establece alianzas con gente del territorio para tener grandes productos. Además, se trata de una cocinera que da mucho valor a los ingredientes más tradicionales, no los sacrifica por hacer técnicas y combinaciones que le permitan mantener o ampliar las estrellas Michelin. Su éxito radica en dar importancia a elementos de la cocina catalana como el trigo sarraceno o el farro.


Después de la charla, disfrutamos de una degustación de platos elaborados por el equipo de Les Cols.


Costra de trigo sarraceno y embutidos. ¡Todo buenísimo!!! Extraordinario gusto.






























Caldo ahumado con espagueti de trigo sarraceno. Un caldo sedoso y aromático que se volvió cremoso al mezclarse con el espagueti.




Judías Santa Pau con su jugo. Receta muy sencilla que remarcaba el gusto de la judía.




Huevo con atún. Huevo sedoso acompañado de una crema buenísima.





Coca y chocolate. Los postres, una combinación muy tradicional. La coca era esponjosa y nada pasada de dulce. El chocolate, exquisito.





Personalmente, regué todo con un cava que Mont-Ferrant ha hecho para Les Cols. Puedo afirmar que fue el mejor cava que he bebido.

27 ago 2015

Cata de Somontano en el Petit Celler

En el mes de abril, tuve la ocasión de ir a mi primera cata de vinos. Fue en el Petit Celler, una enoteca con una gran cantidad de vinos de diferentes zonas vinícolas, donde fuimos muy bien acogidos.




El motivo por el que no he publicado este artículo antes es que quise escribir sobre mi iniciación a la cata de vinos (de la mano de la magnífica Raquel Latre) con el inicio de la vida de los mismos: la vendimia.


El Somontano es una zona del Pre-Pirineo aragonés donde se cultivan diferentes variedades de uva debido a una variedad de microclimas de la zona. Esto permite que los vinos que se elaboran también presenten una amplia gama de características que pueden hacerlos diferentes unos de otros.
En los últimos anños, han aprovechado la cultura del vino y la producción que se hace para fomentar el enoturismo en la zona, de forma que pueden diversificar su actividad económica.


Enate

Este es un vino blanco de la variedad Chardonnay, la uva más cultivada en el Somontano, ya que representa el 50 % de la producción de uva de la zona.



Es un vino joven, con baja acidez y aromas frutales. El color tiene una tonalidad entre amarillo y verde. Un vino fresco y refrescante.


Viñas del Vero

Vino blanco de la variedad Gewürztraminer (segunda variedad de uva blanca producida en la zona), que da un vino con matices florales.




Un vi no de tonalidades amarillo verdosas, con aromas florales y un gusto que recuerda a rosas y lichis.


Alquézar

Fue el rosado de la tarde.



Se destacó la versatilidad de este vino, ya que va bien con carnes, chocolate, tapas, dulces... Tiene un punto gaseoso y un aroma y gusto que recuerdan mucho a las chucherías. Es uno de los vinos del Somontano más vendidos.


Antiqua

Vino tinto con mucho cuerpo hecho con Garnacha.


Es astringente al paladar y con aromas a madera, concretamente al roble francés en el que ha estado madurando.


Sers

Vino de variedad Parraleta.


El gusto y el aroma recordaban a la madera.


Para acabar la velada, nos sirvieron una serie de embutidos y quesos de la zona para acompañar a los vinos que habíamos catado.
























¡Fue una tarde inolvidable!!!!